El terrorismo internacional. Los Calificativos se agotan para sus acciones y consecuencias, No hay que insistir en ello, simplemente matizar: la crítica etnocentrista occidental suena a hipócrita y es estéril. Se constata que, uno de los riesgos del bienestar y de nivel de vida que disfrutamos los países industrializados, es a expensas de que la mayoría de la población mundial lo pase francamente mal. Que cada día mueren en el mundo 60.000 personas por causas directas o indirectas del hambre de los cuales 40.000 son niños, es un hecho que, además de ocultado (hay que adormecer conciencias) deja abiertos sangrantes interrogantes: en esas condiciones ¿estamos en el mejor de los mundos posibles?; éticamente ¿aceptamos o no, como agraciados de actual reparto de los recursos mundiales, el beneficio de la indignación de los perjudicados?; y la clave, ¿existen mecanismos democráticos (nacionales e internacionales) para que los pueblo: de esos estados desposeídos superen su situación?. Las respuestas se me antojan además de complejas, pesimistas.
La guerra contra Irak. No seré yo (que como otros/as sufrimos el franquismos), quien defienda ninguna dictadura. Pero claman al cielo las mentiras de Bus (derecha), Blair (socialdemócrata) y Aznar (derecha), justificando I guerra por la existencia de armas de destrucción masiva (que tras un año de ocupación, aún no han encontrado). El motivo real de I guerra (asumidos así, por amplísimos sectores ciudadanos en todo el mundo), fue el control de una d las mayores reservas petrolífera mundial, lo que induce a la aterradora conclusión que se cambió petróleo por la sangre de los asesinados por las bombas y la ocupación -la mayoría niños/as, mujeres y hombres civiles-.
La resolución de conflictos. Los manuales más elementales remiten a tomar en consideración los contextos históricos, causas, actores implicados, etc. considerando una torpeza política, la combinación de negar la realidad. Lo que, desde instancias del poder se denomina terrorismo, puede que, para otros, sea una acción liberadora. La historia ilustra ejemplos del cómo, terroristas de ayer se convierten en estadistas o, Jefes de Estado. De ser cierto (como parece) que las respuestas a este fenómeno las encontramos en la propia historia que juzgando los acontecimientos, quita y da la razón, habrá de concluir que, más allá de intereses partidistas, es estúpido mantener una posición estática al respecto en aras a un supuesto interés general de Estado, que en definitiva, lo que intenta es impedir cualquier alteración del status quo.
La uniformidad como peligro para la democracia. Detrás de la ilusión desatada por la increíble victoria socialista (más por desméritos del PP -su gestión manipuladora sobre el atentado del 11- M-, y por la subversión ciudadana frente a la manipulación, que por el acierto del PSOE -con una campaña deplorable, un programa socialmente insatisfactorio, económicamente neoliberal y política- mente ecléctico-), destaca la uniformidad política que se ha configurado a nivel estatal, catalán, comarcal y local. Tenemos, Gobierno, Generalitat, Diputación, Consell Comarcal y Ayuntament socialista. Nada que objetar desde la perspectiva democrático-formal pero permítase que me preocupe la acumulación en manos de un solo partido de tanto poder.
No solo porque, desde una lectura democrática monopolizar el poder sea intrínsicamente perverso, sino porque conocemos el talante de algunos de los detentan ese poder.
Las directrices del Sr. Zapatero. Si el ejemplo de austeridad frente a ostentosidad, humildad frente a prepotencia, transparencia frente a opacidad, no manipulación de los medios de comunicación frente a utilización partidistas, dialogo frente intolerancia y sensibilidad frente indolencia, manifestado por el líder socialdemócrata como líneas de actuación que deben marcar su gobierno, trasladamos a Sabadell, o bien el zapaterismo miente o bien, el Sr. Bustos (que ha convertido la ciudad su cortijo particular) no se entera de lo que dice el zapaterismo (ojo, no confundir con el zapatismo, cosa mucho más seria), sin que nadie de su partido lo llame a orden. Algo falla.
Manel Navas
Site navegation: